Osteopatía

La medicina osteopática se ha basado en la creencia de que la mayoría de las enfermedades están relacionadas con problemas en el sistema músculo-esquelético y que la estructura y función del cuerpo están relacionadas.
El sistema músculo-esquelético se compone de nervios, músculos y huesos, todos los cuales están interconectados y forman la estructura del cuerpo tal como lo conocemos. Hoy en día, este método se trabaja de forma muy similar a la medicina convencional, aunque muchos médicos osteópatas mantener el enfoque histórico de la salud estructural.

 PERO QUÉ HACE UN OSTEÓPATA EN TU PRIMERA VISITA?
Si no has ido nunca a un osteópata, no te preocupes, no tiene ningún secreto. Una visita a un osteópata es muy similar a la del médico de cabecera. El osteópata te hará preguntas sobre tu historial médico, tu condición física y tu estilo de vida. Hasta aquí todo como lo conocías hasta ahora.
Sin embargo, un médico osteópata va a realizar también un examen físico de tus huesos, articulaciones, músculos, ligamentos y tendones mucho más exhaustivo que el que suele llevar a cabo tu médico de familia. Durante este examen físico, el osteópata es probable que haga lo siguiente:

  •  Examinar la postura, la columna vertebral y el equilibrio
  • Emplear sus manos para manipular tu espalda, piernas y brazos
  • Posiblemente mida los cambios de temperatura en tu piel y la actividad de tus glándulas sudoríparas.
  • Si fuese necesario, ordenará rayos X y/o tests de laboratorio
  • Una vez tenga toda la información y resultados correspondientes, el osteópata realizará un diagnóstico y establecerá un plan de tratamiento para ti que podrás incluir y combinar con tu tratamiento médico –en caso de que esté en alguno.


Para aquellos problemas relacionados con huesos, músculos, tendones, tejidos o columna, muchos osteópatas emplean tratamientos manipulativos osteopáticos. Existen dos tipos de tratamiento manipulativo osteopáticoel directo y el indirecto.

En el tratamiento directo, los tejidos “problemáticos” o “tensos” son movidos (ya sea por el osteópata, la persona a tratar o ambos) hacia la zona de tensión. Por el contrario, en los tratamientos osteopáticos indirectos, el osteópata “empuja” al tejido tenso lejos de esta zona de tensión, en dirección opuesta a la resistencia del músculo. El profesional mantiene los tejidos en esta posición hasta que el tejido en tensión se relaja.

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